martes, 11 de agosto de 2009

Carta abierta al señor Diaz Ferran


A la atención de señor Diaz Ferran:

Aunque lo correcto es encabezar una carta con un estimado, creo que, a raíz de sus intervenciones en los últimos meses sería empezar con hipocresía una carta que deseo que sea lo más sincera posible. Y es que su torpedeo constante al diálogo social y su desprecio de la clase trabajadora, ya asfixiada por un nivel salarial ínfimo en un mercado cuyos precios se equiparan a otros países, como Alemania, en los que dichos salarios triplican el que tenemos, me parece un falta de respeto absoluta, de tal calibre que lo deslegitima como portavoz de ningún empresario, así como de cualquier cargo público que requiera un responsabilidad con la sociedad que usted no ha demostrado.

Y se lo sigo como empresario.

Al igual que el foro de la familia se erige como representante de la familia, teniendo un apoyo realmente pequeño en este colectivo, la CEOE no representan ni por asomo a las empresas, por lo menos la mía no, y deseo que no se mezcle mi marca con una reivindicaciones sociales que emanan, en muchos casos, de cualquier cuento de Dickens. Y es que muchas personas, como es mi caso, cuando empezamos un proyecto empresarial, la parte económica es la menos importante. No voy a caer ahora en decir que no importa el dinero, porque lo ideas es poder vivir cómodamente de su trabajo, pero si algo motiva a quien monta su negocio es ser de una pasta especial, alguien que necesita organizar su forma de trabajar, de llevar sus ideas de cómo sacar adelante tal o cual empresa, un gozo mayor que aquel que le provoca a usted rebajar la calidad de vida de los trabajadores.

En estos momentos no cuento con empleados, al tener un negocio que empieza, un pequeño barco modesto de vela que se tambalea entre sus lujosos transatlánticos, grandes pero torpes, pero el día que sea necesario contratar a alguien, será con unas condiciones mínimas de dignidad, puesto que esa persona no será mi competencia, sino alguien que me está ayudando a sacar mi proyecto adelante, y se merece ese reconocimiento. Luego les extrañan las personas que abusan de las bajas, o quienes van a trabajar sin ganas, o aquellos que atienden a los clientes con mala cara,… No les culpen a ellos sino a ustedes, que viven lejos de la realidad de esas personas que tienen que pasar muchas horas de su vida en puestos, en muchas ocasiones ingratos, para que su barco navegue, y nunca han recibido un gracias es forma de complemento salarial, de flexibilidad horaria (la buena, no la de tenerles allí cuando les plazca) o de no tener que pelearse por coger las vacaciones.

La deriva de la economía a la crisis es solamente culpa suya, lo cual se reafirma con cada afirmación que vierte insultando a la clase obrera, a la que sigo perteneciendo, con orgullo. Así que deje de hablar en nombre de nadie, porque no nos representa. NO. Usted es un estorbo para que este país avance, con lo que ningún presidente medianamente inteligente y preocupado por su pueblo, debería escuchar sus palabras.


Atentamente:

Un empresario que sigue trabajando y al que usted no representa ni representará


jueves, 6 de agosto de 2009

Total Eclipse of the Heart: Literal Video Version

Gracias a Shangay he encontrado este vídeo-parodia de Total Ecplise of the heart, donde utilizan la música para describir lo que pasa en el víde. Un no parar de reir

martes, 4 de agosto de 2009

In memoriam


First Crash! Later Bang! Later nothing.
Only tears, only silence, only blood.
Feelings are like secrets weapons
Smashing on those who can´t understand,
On those who are so died inside themselves,
That they need to kill everyone else.
Poor thing, their bastard lives are worth not
Hate is a poison that burns silently,
Hidden in (not) magic books which tell stories,
Only true in their narrow minds,
And the hate appears to show all its power.
Silent tears claim higher than that hate
Because reason is their mouth.
Tears, spilt tears, always one by one,
But enough, if we collect all of them,
To sink in a salty sea of sadness and fear.
All the homophobia in this world should sank
to that hell they've created,
taking all those criminal away,
to never, never, reappear again

So let’s not give the pleasure to see us with their hate.

No, let’s not even say you´ll see tomorrow,
Because our duty it’s to make a tomorrow without them.



viernes, 24 de julio de 2009

Demasiado tarde

A quien encuentre esta carta:

La situación es urgente. Al principio pensamos que no sería para tanto, pero ha llegado un momento que no hay forma de poder salir de esta espiral, que estamos condenados, que cualquier error que cometamos y seremos los siguientes. Nos relajamos, éramos una pequeña ciudad del norte, con un marco incomparable, nos decían, pero todo eso se acabó, ese marco fabuloso se ha convertido en nuestra prisión.

Recuerdo que hace años nos quejábamos de una agenda cultural triste, de una oferta hostelera nimia para la que se suponía una ciudad turística. Y eso debía ser parte del plan, el acabar con los de fuera, pero pareciendo que se les atraía. ¡Qué confundidos estábamos! Al final la ciudad balneario nos ahogó a todos en sus aguas.

Si hubiéramos sabido leer sus señales, su medio de comunicación.

El primero en caer fue Irwin, un pobre espontáneo que tuvo la osadía de aparecer desnudo anta sus victorianas mentes, así hasta que al final se lo lograron llevar. Cartas y más cartas en su Diario Vasco, en el que se exigía en nombre de cosas imposibles, que se le hicieran otras cosas imposibles al buen hombre. El propio diario tomó partido, olvidando incluso temas actuales por dedicarle minutos, y minutos. Al final, ganaron

Luego fueron las bicis, pero ni así nos enteramos. Comenzaron a aparecer cartas en el mismo diario sobre los malos modales de quienes montan en este vehículo. Cierto que a veces van por donde no corresponde, aunque es difícil que te corresponda un sitio en un suelo lleno de agujeros, pero todo se podría haber hablado. El día en el que el propio periódico empezó a escribir sobre el tema debimos haber intuido el patrón. Pero no lo hicimos.

Ahora Donosti es el reducto de los bienpensantes, de esas personas que viven un mundo de plástico enmohecido y nos han aprisionado. Espero librarme de sus trampas, pero no sé si seré fuerte. ¿Por qué no lo vimos antes?