A veces uno se para frente al mundo y se cuestiona todo. Hay quien lo hace una vez de en su vida. Hay quien lo hace una vez al año. hay quien lo hace una vez al mes. Hay quien lo hace de cuando cuando. hay quien lo hace todos los días. Y por último, hay quien escribe un blog.
domingo, 22 de agosto de 2010
Vestido nuevo
Primera parte:
Segunda Parte:
miércoles, 28 de abril de 2010
Archivo: this is the world we live in (2006)
Bailas. La música recorre todo tu cuerpo. Da igual donde estés porque a tu lado sólo ves personas que bailan como tú, poseídos por el espíritu del dance-pop. En frente tuyo está él, el chico de tus sueños, o por lo menos con el que te apetece soñar esa noche. Atacas. El plan te sale bien, él también quiere soñar contigo. Bailáis. Ahora ya no eres tú, durante un instante sois dos personas que mientras bailan van conociendo su cuerpo. Estás feliz: has ligado.
Llega el momento de irse a casa, de disfrutar de la compañía a solas. Y de repente te das cuentas de que no estás en casa, que aquí las cosas son diferentes. Y te empiezas a percatar en el momento en que ves cómo el efecto del alcohol hace que te cueste bajar las escaleras..... las escaleras de los cuatro pisos a los que se encuentra el pub en el que te encontrabas. Y te das cuenta que las cosas no son igual que en casa.
Por fin en la calle, libre de peligros de caídas a gran altura. Como el aire de la calle aún no ha hecho efecto y te encuentras un poco achispado, agarras la mano de tu chico para sostenerte, y porque te apetece, como has hecho siempre que has ligado desde el mismo día que saliste del armario y te juraste usar sólo cómodas. Pero él aparta tu mano violentamente, asustado. Te quedas a cuadros, piensas que a ver de qué va este tío. Pero te das cuenta que no tiene que ver contigo. Y lo notas porque está mirando nervioso alrededor con la intención de ver quien se ha dado cuenta o no. Le miras y sientes algo de lástima, ese sentimiento que te juraste nunca tener.
Y te das cuenta que no estás en casa, te das cuenta que estabas pasando unos días en otro país, en cualquier país un poco exótico, de la poco gama que te quedaba ya que muchos de los que querías incluían la homosexualidad como delito. Este no, pero mira tú. Te acuerdas de lo que te dijo un chico que conociste nada más llegar, de lo que les costaba sacar adelante una manifestación del orgullo, de lo difícil que era que sus asociaciones consiguieran subvenciones, de lo que les costó incluir homofobia en el código penal.
Y vuelves a casa. Y te acuerdas de ese chico.
Ya en tu asociación, ves gente relajada, ves gente que planea fiestas, que planea pasárselo bien. Pero tú ves problemas. Pero también ves que eres una herramienta que puede ayudar a acabarlo. Aquí hay cosas que hacer, y fuera muchas más. Así que trabajas, así que aportas ideas, así que descubres que el trabajo de todos puede hacer un mundo mejor.
martes, 27 de abril de 2010
Memoria fresca

Quien me haya seguido un poco pensará que me he vuelto nostálgico, o incluso que ando con la depre. Y nada de eso, por lo menos de lo segundo. En estos momentos me encuentro en un momento de mi vida demasiado devorado por el presente, y a ratos por el futuro, cuando me atrevo a asomarme por la cortina, pese a que me da un pánico brutal, y por eso me estoy agarrando un poco al pasado, para que la corriente no me lleve y tenga un buen ancla a la cual asirme.
Pero no en plan mal ¿eh?
Simplemente me gusta recordar cómo empezó esto, y con esto me refiero a cómo empecé a tejer este presente erradicando unas teles viejas del pasado por unas nuevas, cómo empecé a pensar, cómo empecé a dar la lata, a quiénes dejé atrás, quiénes me dejaron atrás. En fin, todo eso.
Para ello voy a desempolvar unos artículos de opinión, los primeros que escribí cuando era secretario e Bost Axola, una pequeña traviesa que ya no está entre nosotros. Son unos pensamientos contextualizados por lo que vivíamos entonces, tampoco hace tanto, y que, en muchos casos, siguen siendo vigentes. Volviendo a leerlos me he dado cómo era yo y cómo no soy, qué es lo que ha cambiado y cómo, así como comprender de dónde vengo. Estos primeros escritos son, quizás, poco refinados, más llenos de impulsos juveniles que cualquier cosa que pueda escribir cinco años después, que menudos cinco años.
Para distinguirlos, todos los artículos llevarán la palabra memoria y la fecha de creación de los mismos.
viernes, 3 de abril de 2009
Premios MADELON de literatura

YA HAN COMENZADO. YA ESTÁN EN MARCHA
Los primeros premios "Madelón" de literatura están en marcha organziados por Ehgam. Pensados para que los más jóvenes puedan desarrollar su pluma y demostrar cómo ven la situación del colectivo LGTB.
Ánimaros y participar. Aquí os dejo las bases en este enlace de EHGAM
sábado, 12 de julio de 2008
Un texto de Javier Sáez-Interesante reflexión
El amor es heterosexual
All you queer is love (Sejo Carrascosa)
Hace poco participé en un encuentro feminista porno punk en Donosti, organizado por Beatriz Preciado. Muchas conferencias, performances, videos, fotos, amistades, fiestas… Quizá lo más interesante del encuentro fueron las coaliciones, redes, y amistades que se fueron tejiendo esos días, entre un montón de bollos, maricas y trans que disponíamos de un espacio de encuentro y de fiesta. Creo que la aportación política más importante que está haciendo Beatriz en estos años no está en sus estupendos libros (recomiendo Testo yonqui a todo el mundo), sino en haber creado dispositivos de encuentro y de creación que dan poder y crean alianzas entre personas que viven en los márgenes del régimen heterosexual.
Pero hubo una constante a lo largo del festival que me inquietó y que llamó mi atención. La exaltación de la pareja y del amor. Elizabeth Stephens y Annie Sprinkle empezaron contándonos sus estupendos trabajos en el terreno del post porno, pero la intervención fue derivando hacia una narrativa sobre su enamoramiento y sobre sus diversas bodas en diferentes colores “celebrando el amor”; la pareja gay Massimo y Pierce, Black Sun Productions, nos contaron cómo “se enamoraron” rodando su primer porno. Maria Llopis nos contó que “ahora tiene novio y quizá se case y tenga un hijo”. Annie Sprinkle dedicó su intervención a “esa pareja maravillosa: Beatriz y Virginie”. Parte del público se deshacía ante tanto romanticismo, ternura, felicidad y Love Power. Otra parte del público se preguntaba qué hacíamos exaltando la pareja y el matrimonio en un encuentro presuntamente feminista, punk y queer.
Todo esto me dio qué pensar. Me pregunto si la retórica del amor no es sino otro discurso y otra práctica más que hemos adoptado desde el régimen heterosexual. En todo caso, es un discurso totalmente inofensivo y domesticado, algo que no molesta en absoluto al sistema patriarcal y homófobo. Por el contrario, los bollos, las maricas e incluso los trans son mucho mejor digeridos y aceptados cuando tienen pareja (“qué chicos más sanos, ya no son promiscuos”) y sobre todo cuando proclaman “su amor” (“fíjate qué majos, se quieren; son como nosotros”). Como decía Foucault, lo que molesta al poder no son las relaciones homosexuales, sino la amistad (http://www.hartza.com/fuckault.htm ). Es decir, la posibilidad de crear redes de amigos, apoyos, afectos, solidaridades, difíciles de localizar, que escapan al control social y que van más allá del modelo binario individualista o liberal: “pareja- amor- matrimonio”.
Mi impresión es que el amor sigue siendo el último bastión que nadie se atreve a franquear, a cuestionar. Se plantea como algo universal, ahistórico, intrínsecamente bueno, humano, positivo. Pero quizá no hay un amor en singular, no hay un amor sin historia, no hay amor sin relaciones de poder, de clase y de raza, quizá se puede vivir sin amor. Quizá “el amor” es más complejo de lo que suponemos.
Para mí el amor se basa en la insolidaridad. Me vinculo a una persona, de forma individual, y abandono el resto. La pareja. Dos individuos. Fin del vínculo social. La locura temporal que supone el sentimiento amoroso nos aísla del resto, o en todo caso convierte a la pareja en la prioridad: primero salvo a mi marido, luego ya veremos. Tampoco se recuerda lo cerca que está el amor del odio: cada semana muere en el Estado español una mujer a manos de su marido: “la maté porque la amaba”. La propia Elizabeth Stephens nos mostraba en el festival una foto de un pezón sujetado por una llave inglesa, y comentaba: “Es una foto del pezón de mi ex. Ahora pienso que debería haber apretado más fuerte”. Parece que la cosa acabó mal entre ellas.
El amor no tiene un original, ni es universal, es más, a mí me parece que es una noción absolutamente heterosexual, y quizá vacía. Es un código que repetimos y asumimos inconscientemente porque es el que recibimos desde las instituciones, en el cine, la televisión, la literatura, el discurso familiar, la escuela, la religión. Nada escapa al amor como valor universal. Haz el amor, no la guerra. Viva el amor. Te amo. All you need is love. Todo lo que necesita el poder para callarte la boca es el amor. Qué bonito es el amor. Millones de canciones repiten la palabra amor. Miles de películas (heteros o gays, da igual) sobre el amor. Miles de parejas se casan cada día “por amor”. Dios es amor. Psicólogos, pedagogas, historiadores, sociólogas, profesoras, militantes, políticos, curas, sexólogas, periodistas, cineastas, escritoras, antropólogas, psicoanalistas, humanistas, parados, comunistas, fascistas: todos adoran el amor.
Del mismo modo que la identidad masculina o femenina se adquiere por un proceso performativo de repeticiones de códigos que nos preceden y nos determinan (Butler), aprendemos a sentir y a desarrollar afectos bajo el referente de “el amor”. Como si fueran las únicas gafas de que disponemos para ver el mundo, para sentir, para establecer vínculos, para vivir en sociedad. Todos monolingües, hablando el lenguaje universal del amor. Pero hay más lenguas, la política se escribe desde lo intraducible, desde lo incomunicable, desde códigos secretos que tenemos que inventarnos. Babel contra el amor. El amor nos vuelve codificables, comprensibles, integrables, normales. La subversión pasa por otro sitio: que no sepan qué idioma hablamos.
Si queremos desafiar y subvertir el orden social y sexual en que vivimos, hay que acabar con el amor. Desprenderse de esa costra babosa, almibarada y ñoña donde perecemos como moscas en la miel.
Como decía Audre Lorde: “No podemos destruir la casa del amo con las herramientas del amo”.
El amor es la herramienta del amo. Estaba escrito, pero no lo veíamos: AMOr.
Javier Sáez
sábado, 5 de julio de 2008
Reflexión
Quizás esto que diga no es nuevo, y se ha dejado caer por gente que merece ser oída por las verdades que sueltas, como Javier Sáez o Paco Vidarte (cuyo valor sigue trascendiendo más allá de su muerte), pero no por eso deja de ser necesario decirlo, seguir argumentándolo o intentar que la gente lo comprenda, porque ¿Quién lucha por salvar el planeta de desastres naturales no comprender que la tasa de mortalidad de los países en guerra es una catástrofe natural? ¿Quién lucha por equiparar sus derechos civiles ha de pasar por alto que a otros ciudadanos se les quita al clasificarles como ilegales? ¿Una mujer que lucha por acceder a un puesto de trabajo en la misma calidad que un hombre puede despreciar las peticiones salariales que le hace su asistenta, mujer y ecuatoriana? ¿Acaso el sufrir una discriminación nos da derecho a afligir otras?
Con estas palabras no quiere erigirme como Pepito Grillo ni salvador de nadie; sólo quiere que se abra un debate en todas esas macro-organizaciones que luchan por distintos aspectos para que reflexionen sobre si están realmente luchando por algo, o incluyéndose cómodamente en una estructura de por si injusta. Así que MENOS SUVENCIÓN Y MÁS ACCIÓN.
domingo, 29 de junio de 2008
Orgullo con mayúsculas
Ayer se celebró el día del orgullo de lesbianas, gays, bisexuales, y transexuales en todo el país, pero, como el don de la ubicuidad aún no me ha sido concebido, pude estar únicamente en el de la ciudad en la que vivo, Donostia. Ayer fue una fiesta reivindicativa. Y eso es lo que me quedó. Por desgracia, y cumpliendo los augurios de todos con los me relacioné, a la tarde se echó de menos mucha gente que a la noche acudió a la fiesta, pero aún y todo fue un goce, porque la música y las proclamas encontraron un son adecuado en el que ambas animaban a las otras, de tal manera que incluso debemos obviar a la pareja que se pudo en plan histérica a insultarnos desde una parada del autobús desde el boulevard. Hasta ahí bien, poca novedad. Pero hoy, dispuesto a hacer un repaso mediático a la prensa desayunando casi me atraganto con la napolitana ante semejante falta de desinformación y desconsideración con quienes ayer se lo curraron. Y no lo digo sólo por la escasa cobertura. Así que desde esta tribuna, que quizá no llegue a tantos como debiera he de actuar:
1) En todos los medios se destaca el trabajo de Gehitu ignorando a las otras dos asociaciones que existen en el territorio: EHGAM y Medeak
2) Gehitu no presidió la manifestación, en cambio sí lo hicieron EHGAM y Medeak. En cambio, Gehitu, a la que los periódicos atribuyen esto, junto a la organización de la fiesta, que no hizo, iba detrás, tras la pancarta, tras la bandera, tras la batukada, tas un montón de gente, con una pancarta gemela a la FELGT
3) Estoy cansado de que los medios de comunicación se olviden de algunos colectivos a favor de otros y les asignen tareas que ni han hecho, ni han querido hacer, como paso el año pasado con la entrevista al líder polaco de Campaign Against Homophobia, que organizaron EHGAM, Medak y la entonces existente Bost Axola.
4) Y denunció que se impongan eslóganes trabajados por otros, y me da igual señalar a Madrid que a Pernambuco, que no es cuestión de nacionalismos, en vez de entrar en un rico debate sobre que debe llevar una pancarta y salirse de la partida diciendo que llevan la suya propia. Actitud infantil que debe ser publicada y no recompensada con errores en la prensa.
5) Todo esto lo digo como antiguo militante profesional, ahora más ocasional, que ha visto como sus derechos han sido pisados por una asociación de dice defenderlos.
Este año, desde el BALS se ha propuesto luchar contra todo un sistema que genera desigualdades y no sólo poner parches. Misión suicida a la que me sumo. Gehitu, lejos de representar la verdadera lucha contra las opresiones que denuncia el Bloque, se ha alineado con ellos, molestando poco, con sus privilegios bien asegurados y en un papel horrible: se erigen los defensores de la verdad, cómoda, y atacan a quienes piensan diferente en vez de hacer un frente común contra quienes realmente nos joden y nos siguen negando ser nosotros mismos. Allá ellos, pero que sepan que enfrente siempre tendrán a la gente crítica como pepitos grillos recordando de dónde vienen, obligándoles a mirar las miserias de unas vidas negadas, de una diversidad aplastada por un sistema que acoge sólo a aquellos que se adaptan y no a quienes lo cuestionan. Por mi parte, y con el poder de las palabras de Paco Vidarte y su Ética Marica, sé lo que hacer.
domingo, 13 de mayo de 2007
La noche más gay..... Ojalá
Hoy me toca hablaros de un tema relacionado con la actualidad, y no, no voy a hablar de la supuesta blanqueadora de peineta, sino del festival de eurovisión. Já, diréis, otra marica hablando de ese pseudo espectáculo que presume de hermanamiento de televisiones públicas en la época de la tele por cable. Bueno, quizás hace unos años yo habría pensado lo mismo. Y vale, es cierto que a día de hoy sigo sin considerar las actuaciones musicales como el paradigma de la nueva música ni como la cantera de nuevas promesas. Es más, odiaría que así fuera, puesto que eurovisión perdería su encanto.
Gracias al efecto pigmaleón, para mí este espectáculo carecía de ningún atractivo, es más, me parecía un anacronismo para personas que recordaban tiempo en lo que se cantaba a las camisas blancas. Ni siquiera la fiebre OT hizo que me interesara por el mismo, es más, todo lo contrario, ya que este programas estaba muy unido con los que antes mencionaba. Pero un día lo vi, y me quedé hechizado. Era el sumun de lo camp, de lo kistch, era puramente queer. O al menos a mí me lo parece. Dentro de sus bailes folclóricos de países que aún se encuentran por ver tiempos mejores, veo elementos que me recuerdan a los números de El mago de Oz (salvando las distancia, obviamente) en cuanto a ser …… maricas. Esa es la palabra. Un festival maricón pagado con el dinero público de todos los europeos. Y quien no lo vea así, pues es que necesita gafas. La estética, el tipo de canciones y el plumerío cada vez más evidente hacen que uno se sienta como en casa. Por eso me gusta eurovisión.
Y cuando entra España me sonrojo, y lo digo de la peor manera posible. Y es que países en los que la homofobia es el pan nuestro de cada día se atreven con números que no ocultan para nada su orientación mientras que este país, con leyes muy avanzadas, socialmente no ha dejado de ser el país de pandereta, toros y olé, con paella y tíos bravos y mujeres apasionadas, que envío wannabes de Lola Flores o tíos armarizados. Si hasta la Pequer ha omitido de la actuación de Serbia cualquier relación con el rollo bollo que impregnaba y que daba gusto verla junto a esas chicas sacadas de las primeras películas Bond, o en reconocer la identidad sexual de la ucraniana. Y no hablar de los eufemismos que se ha tomado con Francia.
Si este país quiere demostrar que está avanzado y que socialmente hemos mejorado, el año que viene en ese escenario debería estar La Prohibida.
jueves, 23 de febrero de 2006
Notre histoire, notre vérité
Y otros lo dijeron antes que yo:
Soy así y así seguiré. Esa sentencia en boca de aquella mujer que para muchos de nosotros representa, ya no sólo parte de nuestra infancia, sino de la historia de la música y de la televisión. Ella se meo encima de Luci y después nos ha ido mostrando las ganas de luchar. Yo aprendí mucho de ella y de sus creaciones, pero lo que sin duda me ha servido en esta vida es que hay que aprender a desaprender lo aprendido para poder reaprender. Trabalenguas sin duda cargado de moral.
We are queer, we are here, get used to it.
Por eso mismo debemos aprender a querer como somos, sea como sea eso. No es cierto que porque el resto nos desapruebe lo debamos hacer nosotros, porque sería darles la razón; no es cierto que porque el resto trate de borrar nuestra historia nosotros no la debamos contar porque así contribuiremos a que desaparezca.
Un saludo para los hijos del Arco Iris. Que la luz llegue hasta el final