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viernes, 17 de diciembre de 2010

La educación sí importa


“Yo pienso que esto es un suicidio. Para eso no hace falta una facultad universitaria, para eso están esas escuelas talleres que hoy proliferan. La teoría es irrenunciable, la teoría es categóricamente irrenunciable: categóricamente. Porque, además, la teoría te permite ir más rápido, avanzar más en el conocimiento que si tienes que hacerlo con los tropezones de la vida diaria. Ese pragmatismo feroz que se ha extendido, ese how to do it es muy grave, muy grave… Y que conste que no creo que sea universal, porque yo me doy un hartón de dar conferencias por España y constato que hay mucha gente interesada por la teoría. Pero es verdad, con todo, que el repudio a la teoría afecta a muchos: por ejemplo, la falta de estudiantes españoles en los cursos de doctorado sería un reflejo de este problema. Todo esto es grave, porque la ciencia nunca avanza, nunca nada ha avanzado sin el pensamiento teórico. La teoría es irrenunciable. Y su abandono es inducido por esta cultura competitiva, centrada en el mercado, la cultura del triunfar, del llegar rápido. Ésa es, al fin y al cabo, la ética del capitalismo más productivista”.



Estas palabras no son mías, ya me gustaría, sino que las pronunció Román Gubern en una entrevista sobre mitos y medios de comunicación, de hecho son las palabras que cierran dicha entrevista.

Que nadie me entienda mal, no estoy en contra de la formación profesional, me parece un sistema de formación bueno (mejorable, cierto) que responde a unas necesidades técnicas. El problema es cuando, para fomentar este tipo de educación, los anuncios de las instituciones desprecien el sistema universitario que ellos mismos mantienen.

Y es que veo gato encerrado.

La diferencia entre ambos sistemas es que mientras el sistema de formación profesional forma técnicos y trabajadores y el sistema universitario tiene/debería tener como misión formas personas críticas. ¿No será esto quizás lo que quieran evitar?

lunes, 9 de febrero de 2009

Esta vez ha dado de lleno




Hay veces que no comulgo con sus planteamientos, pero otras sí; en general me gusta que haya una sección que conteste las cartas de, sobre todo, algunos lectores ¿? que no tienen otra cosa más que tocar las narices con sus santos y vírgenes. En esta ocasión le da a un alma perdida de esas una respuesta que no se esperaría, y que plantea un buen debate que, lamento, la sociedad no está preparada.

Opinar pulsando aquí.

lunes, 1 de diciembre de 2008

una pregunta nada inocente

¿Por qué hay libros de texto que siguen utilizando el poema de mi primer resfriado si era malo entonces y lo sigue siendo ahora? Cada vez que lo recuerdo me repatea aquella expresión de la punta tonta de pies. ¿Tan poco ha avanzado al educación que no varía el temario?

martes, 18 de noviembre de 2008

Quien cuida a los cuidadores

En estos momentos, antes de conseguir trabajar en alguna centro educativo, de lo que sea, me veo trabajando con familias de esas, que pese a entrar en los límites de lo que la señora Botella frutalmente acepta, mantienen una situación poco aceptable para la diputación. Familias, siempre con menores que están formándose para (sobre)vivir en este mundo, competitivo, que usa la excusa de la crisis para eliminar cualquier ayuda a los más débiles. Quienes trabajamos con cualquier persona que ha tenido problemas sabemos que una de las cosas más difíciles es conseguir vincularse, por lo que nos piden estabilidad, que duremos en el empleo, pero, eso sí, no se preocupan en hacer nada por ello. Tengo que decir que tras muchos malos ratos he caído en una empresa que tiene la dignidad de cuidarnos y pagar decentemente, los ayuntamientos ofrecen unas condiciones precarias e insostenibles.

Conozco muchos compañeros que tienen más de un trabajo, uno para sacar dinero y otro para realizarse, como estaba yo antes, hasta que decidí, mientras no consiga algo más cercano a mí, al exclusividad, puesto que además de las intervenciones, las reuniones con los ayuntamientos se suceden, pero es que claro, no te pagan las vacaciones porque te cogen por hora, si es festivo, búscate la vida, y lo que es peor (no para nosotros, sino para la familia), si metes horas de más en coordinaciones, las tienes que quitar de estar con la familia porque no te van a pagar más, que según como esté esa familia es pedir mucho.

Con esto que quiero decir, pues que todos los que estamos trabajando en trabajos con colectivos desfavorecidos tenemos que hacer frente a una sociedad que no nos gratifica nuestra labor, que nos condenan a la precariedad, que nos chantajean emocionalmente con el bienestar de unas personas para que no nos vayamos a otro trabajo mejor remunerado, pero no te mejoran esas condiciones que te imposibilitan vivir.