A veces uno se para frente al mundo y se cuestiona todo. Hay quien lo hace una vez de en su vida. Hay quien lo hace una vez al año. hay quien lo hace una vez al mes. Hay quien lo hace de cuando cuando. hay quien lo hace todos los días. Y por último, hay quien escribe un blog.
lunes, 31 de mayo de 2010
Un poco de música para entrar con buen pie en junio
SCISSOR SISTERS- FIRE WITH FIRE
KYLIE- ALL THE LOVERS
BREAKING BENJAMIN- FORGET IT
miércoles, 26 de mayo de 2010
Musicando
jueves, 13 de mayo de 2010
Cabeza y Corazón

Puedo intentar coger fuerzas del sol,
Pero el alma barroca, a fuerza de ser romántica,
Ajado tiene el calor y se templa en el frío.
Un sin vivir, un mal morir,
Un negro ocaso de luces lejanas,
Ajenas, tal vez ausentes,
Pero siempre desafiantes.
El futuro aparece como un fantasma,
Asolado por las carnes del presente,
E incendiados por los recuerdos del pasado;
Cuando la sonrisa de un niño es motivo de llanto
Quizás no nos quede esperanza.
Pero nos agarramos.
Asimos con fuerza el presente
Y lo zarandeamos contra su tozudez.
Esperamos más de los menos,
Y gritamos que no nos rendiremos.
Las alimañas oscuras que se alimentan
Con nuestras lágrimas
Queremos ver morir sedientas.
Para que el pasado no nos devore
Ni el presente nos corrompa
No debemos olvidar construir el futuro.
Que la tortura que me aflijo no sea
Otra cosa que dolor que bombee energía,
Que el dolor que me causa la verdad
Me obligue a enmendarla,
Que la tragedia con la que veo el mundo
Quiera que lo convierta en comedia.
Corazón romántico;
Cabeza neoclásica.
Puede que hoy me desespere y muera entre tormentos
Pero mañana renacerá puro y con aliento.
viernes, 7 de mayo de 2010
Archivo: Y ellos siguen a lo suyo (2006)

Y ellos siguen a los suyo. Me refiero a la iglesia, esa eterna institución que predica desde un púlpito las maneras de luchar contra los derechos humanos, que confunde familia con un modelo familiar, paz con sumisión, y lealtad con amenaza. Quizás haya personas que piensen lo contrario, pero en mi opinión siempre he visto la iglesia así, y cuando digo iglesia me refiero a la institución que se han montado ciertas personas, y sus últimas actuaciones no me sacan de esas conclusiones, sino que vienen a hacer un suma y sigue.
Lo último, las declaraciones de su sumo pontífice acerca de los homosexuales en los seminarios y de la purga/criba que van a hacer. Y claro, en este punto yo vuelvo a ver una de esas contradicciones que son tan famosas en la iglesia. Hasta ahora las instituciones eclesiásticas han condenado los actos homosexuales, no la homosexualidad, diciendo que una persona podía ser homosexual mientras no mantuviera relaciones sexuales. Y claro, una persona célibe, como se le supone a un sacerdote, cura, o como quiera ser llamado no debiera mantener relaciones sexuales, por lo que es indiferente su orientación sexual, ya que sólo se manifiesta a través del deseo. Es decir, una persona heterosexual y una persona homosexual sólo se diferencian en su orientación del deseo, porque uno no es verde y el otro naranja, uno no es alto y el otro bajo, o cualquier otra barbaridad.
Así que, entonces, ¿Dónde está el problema para la iglesia?¿Qué importancia tiene que una persona sea homosexual o heterosexual si no va a tener relaciones sexuales? Pues a mi parecer sólo hay una respuesta, y es que la homofobia de la iglesia es más poderosa aún de la que son sus declaraciones en forma de pastoral, y no es que denieguen a una persona ya el derecho a mantener relaciones sexuales, sino que está delimitando la propia esencia del ser humano, que es la de ser. Odian a los homosexuales, y los odian porque desafían toda su teoría, desafían todas esas historias que se han montado sobre como es el ser humano, y sobre todo, porque en su ser de religiosos habita un demonio, un ser peligroso del inframundo que le abrasa por dentro de sus sotanas y decoraciones con cruces, y al que no pueden enfrentarse porque está impregnado en la propia esencia de sus creencias, y es el rechazo al diferente, y en lo que nos atañe a nosotros la homofobia. Y todavía no se han confesado de ello.
miércoles, 28 de abril de 2010
Archivo: this is the world we live in (2006)
Bailas. La música recorre todo tu cuerpo. Da igual donde estés porque a tu lado sólo ves personas que bailan como tú, poseídos por el espíritu del dance-pop. En frente tuyo está él, el chico de tus sueños, o por lo menos con el que te apetece soñar esa noche. Atacas. El plan te sale bien, él también quiere soñar contigo. Bailáis. Ahora ya no eres tú, durante un instante sois dos personas que mientras bailan van conociendo su cuerpo. Estás feliz: has ligado.
Llega el momento de irse a casa, de disfrutar de la compañía a solas. Y de repente te das cuentas de que no estás en casa, que aquí las cosas son diferentes. Y te empiezas a percatar en el momento en que ves cómo el efecto del alcohol hace que te cueste bajar las escaleras..... las escaleras de los cuatro pisos a los que se encuentra el pub en el que te encontrabas. Y te das cuenta que las cosas no son igual que en casa.
Por fin en la calle, libre de peligros de caídas a gran altura. Como el aire de la calle aún no ha hecho efecto y te encuentras un poco achispado, agarras la mano de tu chico para sostenerte, y porque te apetece, como has hecho siempre que has ligado desde el mismo día que saliste del armario y te juraste usar sólo cómodas. Pero él aparta tu mano violentamente, asustado. Te quedas a cuadros, piensas que a ver de qué va este tío. Pero te das cuenta que no tiene que ver contigo. Y lo notas porque está mirando nervioso alrededor con la intención de ver quien se ha dado cuenta o no. Le miras y sientes algo de lástima, ese sentimiento que te juraste nunca tener.
Y te das cuenta que no estás en casa, te das cuenta que estabas pasando unos días en otro país, en cualquier país un poco exótico, de la poco gama que te quedaba ya que muchos de los que querías incluían la homosexualidad como delito. Este no, pero mira tú. Te acuerdas de lo que te dijo un chico que conociste nada más llegar, de lo que les costaba sacar adelante una manifestación del orgullo, de lo difícil que era que sus asociaciones consiguieran subvenciones, de lo que les costó incluir homofobia en el código penal.
Y vuelves a casa. Y te acuerdas de ese chico.
Ya en tu asociación, ves gente relajada, ves gente que planea fiestas, que planea pasárselo bien. Pero tú ves problemas. Pero también ves que eres una herramienta que puede ayudar a acabarlo. Aquí hay cosas que hacer, y fuera muchas más. Así que trabajas, así que aportas ideas, así que descubres que el trabajo de todos puede hacer un mundo mejor.
martes, 27 de abril de 2010
Memoria fresca

Quien me haya seguido un poco pensará que me he vuelto nostálgico, o incluso que ando con la depre. Y nada de eso, por lo menos de lo segundo. En estos momentos me encuentro en un momento de mi vida demasiado devorado por el presente, y a ratos por el futuro, cuando me atrevo a asomarme por la cortina, pese a que me da un pánico brutal, y por eso me estoy agarrando un poco al pasado, para que la corriente no me lleve y tenga un buen ancla a la cual asirme.
Pero no en plan mal ¿eh?
Simplemente me gusta recordar cómo empezó esto, y con esto me refiero a cómo empecé a tejer este presente erradicando unas teles viejas del pasado por unas nuevas, cómo empecé a pensar, cómo empecé a dar la lata, a quiénes dejé atrás, quiénes me dejaron atrás. En fin, todo eso.
Para ello voy a desempolvar unos artículos de opinión, los primeros que escribí cuando era secretario e Bost Axola, una pequeña traviesa que ya no está entre nosotros. Son unos pensamientos contextualizados por lo que vivíamos entonces, tampoco hace tanto, y que, en muchos casos, siguen siendo vigentes. Volviendo a leerlos me he dado cómo era yo y cómo no soy, qué es lo que ha cambiado y cómo, así como comprender de dónde vengo. Estos primeros escritos son, quizás, poco refinados, más llenos de impulsos juveniles que cualquier cosa que pueda escribir cinco años después, que menudos cinco años.
Para distinguirlos, todos los artículos llevarán la palabra memoria y la fecha de creación de los mismos.
lunes, 19 de abril de 2010
El principio de la victoria
Hace unos días que están circulando unas declaraciones, a veces corregidas por algunos, otras veces exaltadas por otros, pero que vienen a ser unas más en ese continuum de insultos que vierte la Iglesia sin más al colectivo LGTB, en este caso para limpiarse sus casullas del bochorno de la pederastia en sus filas y sotanas. Y sabéis, no me voy a cabrear, no voy a rebatir diciendo que la mayoría de las abusos a menores se dan en familias tradiciones y tienen orientación heterosexual, no, voy de esa vela hoy, porque, sinceramente, estamos muy lejos de ese punto, vamos, que lo hemos dejado años luces atrás. No hay vuelta de hoja. Para mí sólo lo siguiente puede considerarse una salid digna, democrática y efectiva ante esto:
- El Estado debe romper cualquier lazo con organizaciones, el tipo que sea, que promueven el odio hacia parte de su ciudadanía y se basan en creencias para intentar guiar la política de todos, creamos o no, máxime si esos acuerdos son preconstitucionales y redactados bajo un régimen dictatorial que usurpó el verdadero poder del pueblo.
- Que se denuncie a cualquiera de esas personas, o a la organización en sí, por incitación al odio. Además, sería más que conveniente que se formulara una legislación que cubriera los delitos de homofobia, lesbofobia y transfobia en su totalidad, desde la realidad específica del colectivo.
- Avanzar hacia un estado laico, y no multiconfesional, en el que la religión no sea más que un aspecto privado equiparable, a nivel político y judicial, al ser miembro de un equipo deportivo o de una asociación cultural.
- Alejar para siempre los símbolos de estado de los confesionales, y abolir figuras como funerales de Estado religiosos. Si eso no fuera posible, por lo menos se agradecería que se pudiera firmar un testamento vital para que la gente pudiera rechazarlo.
- Permitir transparencia en la apostasía para todas aquellas personas que fueron bautizadas sin su conocimiento, y con unos padres presionados socialmente en la mayoría de los casos, de forma total y atendiendo a la ley de protección de datos. Borrando todo el registro.
Esto sería un comienzo de los movimientos necesarios para que podamos avanzar en un estado real, en donde el poder emana del pueblo y de su razón, no de la imposición de creencias personales.