Para aquellos que sigan este blog en la espera de encontrar sarcásticos comentarios acerca de alguna situación audiovisual o una de esas postales mentales que abren una puerta hacia mi locura personal tengo que comunicarles que lo mismo es que en este caso se lleven una decepción, y es que poniéndome serio, que no sería la primera vez, voy a hacer públicas unas serie de observaciones que llevo tiempo mascando y comentando con personas allegadas o con cualquiera con un gramo de paciencia como para aguantarlo pero que no había hecho públicas hasta ahora.
Os voy a hablar del pueblo en el que me encuentro viviendo en estos momentos por razones ajenas a mi voluntad sino más bien a mi partida presupuestaria, pero ese no es el tema, sino el pueblo en sí, un lugar pequeño en la frontera entre Bizkaia y Gipuzkoa, anónimo hasta que un acontecimiento trágico lo trajo a la primera plana de los noticieros y un circo mediático jaleado por intereses políticos lo mantuvo en ello un rato perdiendo su propio sentido, y sí, para quienes lo hayan intuido les diré que el pueblo se llama Ermua. Y no, tampoco es intención de estas líneas analizar aquellos días con sus posteriores consecuencias, sino la calidad de vida del pueblo.
El otro día me comentaron que una publicación escrita lo describía como el pueblo con menor número de zonas verdes, y bueno, la verdad es que sin alguien se sorprendiera al leer esa noticia sería dudosa su conexión con la realidad. La orografía del pueblo, encajado en un valle, así como el haber visto como su población se multiplicaba por diez cada año sumado a la falta de políticas de construcción y a la masificación de zonas industriales fue lo que hizo conferir a esta localidad el aspecto básico que tiene. Hasta ahí no se puede hacer nada, pues los grandes núcleos que atraían a la población de zonas rurales no les quedó más remedio que hacer de tripas corazón y sacrificar calidad de vida por cobijar a personas recién llegadas y sin hogar y entonces el tema de la corrupción urbanística y recalificaciones estabas lejos de ser pasto de los comentarios de los colaboradores de salsa rosa. El tema es que la mayoría de esos núcleos hiperpoblados y saturados de edificaciones monstruosas que asustan a cualquiera con sentimientos, que don una agresión constante contra el ser humano más que otra cosa están siendo humanizadas. A las voces, antaño, de unos cuantos concienciados que fueron tachados como locos se le une la fuerza de la voz de aquellos que otrora apoyaron estas cuasifaraónicas obras, o que miraron para otro lado en pos de conseguir casas. Y es que el tiempo ha puesto la razón de lado de aquellos que aseguraban que los niños necesitan zonas verdes para poder jugar, que el vivir pegado a una autopista o a una carretera general por la que pasan millares de camino no es lo mejor para las vías respiratorias o que el tener el tren dando bocinazos cada poco frente al balcón puede generar estrés por contaminación acústica.
El tiempo y los ediles no corruptos o presionados por grupos ecologistas, más la asimilación de lo importante que es la estética en la arquitectura urbana está comenzando a paliar esa situación en algunos lugares. Pero otros lo ignoran. Y ahora retomo el tema de este pueblo que he mencionado. Y no voy a acusar de corrupto a nadie, pues no es esa mi obligación, pero me gustaría que todo el mundo pudiera asistir al dantesco espectáculo que presenta este pueblo, cuya población ha comenzado a decrecer por zonas colindantes pero que no ha visto detenida su ansia constructora, al revés, ha hecho desmontes varios por construir más y más edificios a precios desorbitados, y no se ha preocupado de poner una puta zona verde, excluyendo a dos o tres jardineras con unos arbolitos, que ridículamente se burlan de los ciudadanos que las ven mientras sus críos juegan en parques de cementos mientras que el árbol más grande que ven en la ciudad es un ridículo tronco enfermizo incapaz de hacer su labor de pulmón urbano. En serio, no quiero acusar a nadie de nada, pero esta situación bordea lo kafkiano en cuanto a surrealista, con persona que ni siquiera se dan cuenta de lo que sucede, que lo toman por normal. ¿Habrá alguna manera de pararlo?
A veces uno se para frente al mundo y se cuestiona todo. Hay quien lo hace una vez de en su vida. Hay quien lo hace una vez al año. hay quien lo hace una vez al mes. Hay quien lo hace de cuando cuando. hay quien lo hace todos los días. Y por último, hay quien escribe un blog.
jueves, 16 de noviembre de 2006
jueves, 9 de noviembre de 2006
La pesadilla de un musicologo
Después de un tiempo ausente, de un espacio en el que, por diversos motivos, siendo uno de ellos la incompetencia médica, he cogido las suficientes fuerzas como para lanzarme de nuevo a navegar sin necesidad de flotador y ni siquiera de barco (así de kamikaze soy) en este ciberocéano. Y vuelvo con un tema que no es la primera vez que trato, pero que visto los resultados merece una revisión y una vuelta más de tuerca. Y es que horas de estas en casa sin poder salir delante de un televisor me obliga a analizar por lo menos uno de los temas que ronda en mi cabeza antes de que me aniquilen todos por dentro. Y este tema no es otro que el tema de la música.
Hace unos cuantos post, más exactamente en los orígenes de este blog hago un análisis en el que la música patria queda muy mal parada. E insisto en la idea de que no odio la música en castellano, me gusta en cualquier idioma, y reconozco que la anglosajona llega momentos en los que parece que las heces de podredumbre de grupos que pretenden ser mainstream sin merecerlo invaden las listas apoyados por modas inservibles e inútiles y haciéndose eco de lo peor de la sociedad como modelo a seguir. Pero a esta música hay un elemento que le salva, y es la variedad. Evidentemente Estados Unidos es un país grande como para que haya ofertas de diferentes modelos, y por suerte contamos con los británicos que en general, salvo excepciones, nos ofrecen música con calidad aceptable y evitando la saturación de post producciones que inundan yankilandia.
El asunto es que si uno se fija en la lista de los 40 no puede evitar encontrarse con grupos pésimos que son elevados a la categoría de dioses de una forma que sonrojaría a quien invento el término Hype. Gente como Antonio Orozco, que aburriría a los muertos con letras impresentables y un estilo de música en el que la palabra personal carece de sentido, abominaciones como Señor Trepador o La caja de Pandora, que intentan seguir el estilo (sic) del anterior, aunque con todavía peor fortuna, grupos como Pignoise que deshonran un estilo como el punk con letras compuestas por Emilio Aragón (el gran rebelde del siglo, ja ja ja ja), insustancialidades como El sueño de Morfeo, con el nombre mejor elegido, liderados por una niñata sin voz y sin sustancia que se dedica a destrozar una canción que ha sido el himno de generaciones de gays y lesbianas (como diría aquella gran monarca: que le corten la cabeza. De su novio me abstengo a hablar que mi estómago sigue delicado), seguimos con abortos musicales provocados por pereza y su uso de la fauna y esos aires de grandes del Rock and roll fuera de época, unimos al cóctel a ese tipo que ha perdido el norte y la dicción llamado Alejandro Magno o Sanz, en cualquiera de sus época apesta, seguimos con la insufrible voz de los Maná (En serio número uno ¿??????????) y por no hablar del encumbrado Bisbal, sobre el que se invierte hasta dinero publico para homenajearlo. ¿Por qué? Por destrozar el concepto de música latina. Pues bueno.
Hace unos cuantos post, más exactamente en los orígenes de este blog hago un análisis en el que la música patria queda muy mal parada. E insisto en la idea de que no odio la música en castellano, me gusta en cualquier idioma, y reconozco que la anglosajona llega momentos en los que parece que las heces de podredumbre de grupos que pretenden ser mainstream sin merecerlo invaden las listas apoyados por modas inservibles e inútiles y haciéndose eco de lo peor de la sociedad como modelo a seguir. Pero a esta música hay un elemento que le salva, y es la variedad. Evidentemente Estados Unidos es un país grande como para que haya ofertas de diferentes modelos, y por suerte contamos con los británicos que en general, salvo excepciones, nos ofrecen música con calidad aceptable y evitando la saturación de post producciones que inundan yankilandia.
El asunto es que si uno se fija en la lista de los 40 no puede evitar encontrarse con grupos pésimos que son elevados a la categoría de dioses de una forma que sonrojaría a quien invento el término Hype. Gente como Antonio Orozco, que aburriría a los muertos con letras impresentables y un estilo de música en el que la palabra personal carece de sentido, abominaciones como Señor Trepador o La caja de Pandora, que intentan seguir el estilo (sic) del anterior, aunque con todavía peor fortuna, grupos como Pignoise que deshonran un estilo como el punk con letras compuestas por Emilio Aragón (el gran rebelde del siglo, ja ja ja ja), insustancialidades como El sueño de Morfeo, con el nombre mejor elegido, liderados por una niñata sin voz y sin sustancia que se dedica a destrozar una canción que ha sido el himno de generaciones de gays y lesbianas (como diría aquella gran monarca: que le corten la cabeza. De su novio me abstengo a hablar que mi estómago sigue delicado), seguimos con abortos musicales provocados por pereza y su uso de la fauna y esos aires de grandes del Rock and roll fuera de época, unimos al cóctel a ese tipo que ha perdido el norte y la dicción llamado Alejandro Magno o Sanz, en cualquiera de sus época apesta, seguimos con la insufrible voz de los Maná (En serio número uno ¿??????????) y por no hablar del encumbrado Bisbal, sobre el que se invierte hasta dinero publico para homenajearlo. ¿Por qué? Por destrozar el concepto de música latina. Pues bueno.
viernes, 15 de septiembre de 2006
La niña y la estatua
(QUE CONSTE QUE NO SOY NI BUCAY NI COELLO Y POR EL BIEN DE CUALQUIER SER HUMANO NO PRETENDO SERLO, PERO MIRA, SE ME OCURRIÓ ESTA PEQUEÑA HISTORIA)
La chica que antes era estatua se frotó los ojos. Un líquido salado le resbaló entre los dedos ante su asombro.
- No te preocupes, son sólo tus lágrimas.
La niña que consiguió devolverle la vida se adelantó a su pregunta.
- Pues yo no quiero tener de esto, escuecen en mis ojos y por dentro me siento mal, como si todos mis nuevos órganos se hubieran recolocado de la peor de las posibles maneras.
La niña miró a la chica que antes era estatua con una mirada compasiva. Mucho le quedaba por aprender a esta persona nueva en el mundo no tan nuevo
- Eso que tienes es tristeza, es un sentimiento. Lo tienen todos los humanos alguna vez en su vida y si quieres ser humana lo tienes que aceptar.
- ¿Y cómo lo supera la gente? Me refiero a esto de los sentimientos
- No todos los sentimientos son malos, hay sentimientos buenos como la alegría, el amor, y otros así.
- Pues yo quiero de esos, no quiero llorar, no quiero estar triste. Sólo quiero ser feliz. ¿Por qué no puedo ser feliz?
La niña, pequeña en tamaño y en años de experiencia, pero grande en sabiduría no tuvo duda en contestar
- ¿Y cómo sabrás que estas alegre si nunca has estado triste?
La chica que antes era estatua se frotó los ojos. Un líquido salado le resbaló entre los dedos ante su asombro.
- No te preocupes, son sólo tus lágrimas.
La niña que consiguió devolverle la vida se adelantó a su pregunta.
- Pues yo no quiero tener de esto, escuecen en mis ojos y por dentro me siento mal, como si todos mis nuevos órganos se hubieran recolocado de la peor de las posibles maneras.
La niña miró a la chica que antes era estatua con una mirada compasiva. Mucho le quedaba por aprender a esta persona nueva en el mundo no tan nuevo
- Eso que tienes es tristeza, es un sentimiento. Lo tienen todos los humanos alguna vez en su vida y si quieres ser humana lo tienes que aceptar.
- ¿Y cómo lo supera la gente? Me refiero a esto de los sentimientos
- No todos los sentimientos son malos, hay sentimientos buenos como la alegría, el amor, y otros así.
- Pues yo quiero de esos, no quiero llorar, no quiero estar triste. Sólo quiero ser feliz. ¿Por qué no puedo ser feliz?
La niña, pequeña en tamaño y en años de experiencia, pero grande en sabiduría no tuvo duda en contestar
- ¿Y cómo sabrás que estas alegre si nunca has estado triste?
viernes, 8 de septiembre de 2006
La nueva ola
El verano por fin se termina. Empieza la rutina, la vuelta al cole, que para las grandes marcas es tan importante como la vuelta a casa del turrón navideño. Las hojas comienzan a adoptar tonos marrones, los calores dejan paso a las chaquetas de entretiempo y tendremos que volver a imaginarnos los pies de las personas que pasean por la calle. El otoño es tiempo de reflexión y de introspección. Peligroso precedente para aquellos que nunca lo han hecho o que sienten que tienen mucho negativo que sacar adelante.
Para mí este otoño será diferente, el cambio que doy es radical. Por fin dejo de dar tumbos para comprender que puedo ir asentando mi vida, que aquellas cosas de las que una vez renegué acaban de reaparecer brillantes y radiantes para quedarse allí. Evidentemente no significa que mi acidez y mi cinismo se reduzcan, pero sí que a partir de ahora muchas cosas que desconocía cobrarán significado.
Para mí este otoño será diferente, el cambio que doy es radical. Por fin dejo de dar tumbos para comprender que puedo ir asentando mi vida, que aquellas cosas de las que una vez renegué acaban de reaparecer brillantes y radiantes para quedarse allí. Evidentemente no significa que mi acidez y mi cinismo se reduzcan, pero sí que a partir de ahora muchas cosas que desconocía cobrarán significado.
lunes, 28 de agosto de 2006
Agosto II
Los días empiezan a dejar detrás su estela brillante; cada vez más cortos ofreces su cuello a la noche para que los devore mientras descansan en su lecho, fríos pero ya sin dolor. Las lunas llenas reclaman a sus hombres lobo salir de las guaridas, reclaman al estival juego de la luz, reclaman su ansia de vivir, mientras este se esconde lejos del peligro, esperando que las horas del día vuelvan a estar de su lado.
Las sombras superan en número a sus enemigos e intentan atacarles como más les puede doler, es decir, entrando dentro de ellos. Pero los soldados de la luz no rinden a la batalla, saben que el ocaso que ahora viven sólo puede significar el alba mañana
Las sombras superan en número a sus enemigos e intentan atacarles como más les puede doler, es decir, entrando dentro de ellos. Pero los soldados de la luz no rinden a la batalla, saben que el ocaso que ahora viven sólo puede significar el alba mañana
lunes, 21 de agosto de 2006
Agosto
Hola de nuevo. Sabeis? Estaba yo aquí, frente al ordenador, enganchado (por fin y de momentos) a la red y con ganas de actualizar el blog, pero la apatía se apoderó de repente de mí y me hizo desistir, pero viendo que por lo menos un fan, anónimo (cuando quieras puedes decirme quien eres) me ha hecho coger las teclas y hacerles sacar humo.
Y es que de vez en cuando unas palabras de ánimo hacen que uno deje de autocompadecerse y empiece a dar caña. Y es que este mes de agosto se me estaba haciendo largísimo, el volver de mis destinos viajeros, el sentir otra vez la amarga llama del tedio que provoca el no tener nada que hacer, así como la melancolía que produce el ver como todos tus castillos han vuelto ha derruirse por manos de ti mismo, por malas decisiones, por vete a saber qué, me hacían volcarme en un sentimiento sin salida, un un agujero hondo del que difícilmente podría salir.
Pero no os asustéis porque saldré. Estuve en esta situación con anterioridad y si entonces, que lo pasé peor y era más inexperto pude con ello, no dudéis que esta vez podré también.
Y mientras tanto no fallaré en escribir, cada vez que pueda, porque sé que hay alguien que lo va a leer
Y es que de vez en cuando unas palabras de ánimo hacen que uno deje de autocompadecerse y empiece a dar caña. Y es que este mes de agosto se me estaba haciendo largísimo, el volver de mis destinos viajeros, el sentir otra vez la amarga llama del tedio que provoca el no tener nada que hacer, así como la melancolía que produce el ver como todos tus castillos han vuelto ha derruirse por manos de ti mismo, por malas decisiones, por vete a saber qué, me hacían volcarme en un sentimiento sin salida, un un agujero hondo del que difícilmente podría salir.
Pero no os asustéis porque saldré. Estuve en esta situación con anterioridad y si entonces, que lo pasé peor y era más inexperto pude con ello, no dudéis que esta vez podré también.
Y mientras tanto no fallaré en escribir, cada vez que pueda, porque sé que hay alguien que lo va a leer
miércoles, 12 de julio de 2006
La isla magica
No es que haya muerto tras la resaca del 28j, ni siquera que haya dejado de blogear (si es que existe esa palabra), pero bueno, si es cierto que ultimamente he estado muy ausente de mis tareas web. Poco tiempo es el que tengo para acercarme a un ordenador, y cuando este existe se me va en mirar el correo y solucionar un par de asuntos mas o menos urgentes Pero sigo vivo, y volvere.
Y bo tardare mucho, pues ene sta isla del mediterraneo en la que estoy se me acaba el plazo a finales de julio, cuando tendre que coger el avion con unos adolescentes que tienen que volver a casa seguramente sin haberle sacado todo el jugo que quisieran a esta isla, y es que por muchas olbligaciones que tengamos, es una suerte tener mas de 18 (por lo menos si quieres conocer el autentico St Julians).
Por eso o pido calma y paciencia, mi version de la realidad estara colgando en la red antes de que os deis cuenta.
Slipbai.
Y bo tardare mucho, pues ene sta isla del mediterraneo en la que estoy se me acaba el plazo a finales de julio, cuando tendre que coger el avion con unos adolescentes que tienen que volver a casa seguramente sin haberle sacado todo el jugo que quisieran a esta isla, y es que por muchas olbligaciones que tengamos, es una suerte tener mas de 18 (por lo menos si quieres conocer el autentico St Julians).
Por eso o pido calma y paciencia, mi version de la realidad estara colgando en la red antes de que os deis cuenta.
Slipbai.
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