A veces uno se para frente al mundo y se cuestiona todo. Hay quien lo hace una vez de en su vida. Hay quien lo hace una vez al año. hay quien lo hace una vez al mes. Hay quien lo hace de cuando cuando. hay quien lo hace todos los días. Y por último, hay quien escribe un blog.
viernes, 1 de agosto de 2008
Maricas sin caspa
You're toxic I'm slipping under With a taste of a poison paradise I’m addicted to you Don’t you know that you’re toxic And I love what you do Don’t you know that you’re toxic
El caso es que me fascina ponerme en el lugar de un publicista e intentar indagar que hay en su mente, lo cual muchas veces te lleva a una espiral agonizante si intentas comprenderlo desde el mundo de la lógica. El último anuncio que, en este sentido, me ha llamado la atención en el de un champú anticaspa. Estamos más que acostumbrados que chicos con una orientación sexual indigna para Susan Tidad aparezcan en anuncios de productos de higiene (aunque siempre haciendo lo que Susan consideraría bueno- es decir, de buen hetero) pero este champú ha decidido cambiar de tercio y sacar al hombre hetero del armario de naftalina e incluirle en la moda de no llevar caspa ni pelo sucio. Para ello, primer tópico, eso que tanto le gusta a la publicidad, escogen a un jugador de fútbol retirado ¿?, y le preguntan que tiene en la cabeza. Lo primero que dice es Futbol, pero eso sí, lo dice en un tono que siendo un chico joven, me recordaba más a mi abuelo o a mi padre cuando hablaban del deporte rey(na) sentenciando esa palabra como si debiera tener su propio altar, y es que mira, por mucho que se le quiera dar glamour, que los de cuatro se curren anuncios en plan nibelungos, para mí el futbol siempre tendrá el olor de la españa más rancia, y del heterosexismo más cutre, que vale, no es culpa del deporte, pero es el significado que yo le he activado, no sin ayuda. Segundo tópico, se supone siempre que el gay en sen(x)ual y emotivo, por lo que este señor debió recibir la orden, o igual lo traía de casta y por eso le eligieron a él, de ser más seco que la mojama (¿qué es la mojama?), y con menos amor a la cámara que Enma García a un proyecto digno. Madre mía, que SÍ, que ya me he dado cuenta, que no hacen ese anuncio para maricas, porque claro, nosotros no tenemos caspa, o seguramente usaremos marcas caras, pero chicos. Este anuncio evidencia que no somos su target. Y es que antes que este hombre, el anuncio lo protagonizaba Sbaragglia, prototipo de macho, que más de identificar asustaría a más de uno, y precisamente no hacía huir a cualquier marica que hubiera visto Plata Quemada.
Así que aquí viene mi tópico: ni con todo el champú se quita la caspa al modo de vida hetero(sexista)
Sólo una reflexión
sábado, 12 de julio de 2008
trans-legislado
Para muchos la legislatura pasada fue un auténtico bombazo en lo social, pese a que tampoco fuera para tanto. Pero, es lo que pasa cuando uno se tira cuatro años tan negros con un gobierno tan gris, que cualquier otro tono parece ser el mejor. No me las daré de listo diciendo que nunca me creí a ese gobierno, porque primero, paso de caer en la soberbia, y segundo, pese a no ser candidato de ninguna manera a un voto mío, cuando lo doy, hubo momentos que incluso sus destellos me parecieron valiente. Tampoco voy a negar los avances, que haberlos hubo, pero me resisto a esa tendencia de auto-complacencia que les está permitiendo relajarse y no entrar en temas profundos como la relación iglesia-estado, el derecho a una muerte digna, el trato ético a los animales, etc. Lo de la crisis, evidentemente allí está, y también deben hacerse frente (aunque eso se pudiera aplicar a cualquier gobierno que estuviera en el poder-espero que estos no lo hagan con recortes sociales, que es lo que nos faltaba). Pero este post no es para hablar de futuro, sino de pasado, y recordar como uno de los grupos de la familia de siglas LGTB se ha tenido que comer una ley injusta, y además tras un amargo esfuerzo por conseguirla.
Evidentemente mejor esta ley que nada, pues así por lo menos se evitará la marginación de muchas personas que no podía acceder a un puesto de trabajo por el sexo que venía en su DNI, pero es que esta ley es continuista de la transfobia que vive la sociedad, porque obliga a que la persona deba estar en tratamiento hormonal durante dos años y además pasar por un psiquiatra que le diagnostique disforia de género, si quiere poder hacer ese cambio. Incluso en algunos sitios se les obliga a declararse heterosexuales en relación al sexo que van. Sexo=género. Eso es lo que dan a entender. Y más vacios legales, por supuesto. Aunque no todo el colectivo ha pasado por el aro y hay quienes denuncian esta ley. Espero que nuestr@s compañer@s trans consigan ser reconocidos como personas y no como enfermos. Recordemos que hasta hace poco allí estábamos todos
Un texto de Javier Sáez-Interesante reflexión
El amor es heterosexual
All you queer is love (Sejo Carrascosa)
Hace poco participé en un encuentro feminista porno punk en Donosti, organizado por Beatriz Preciado. Muchas conferencias, performances, videos, fotos, amistades, fiestas… Quizá lo más interesante del encuentro fueron las coaliciones, redes, y amistades que se fueron tejiendo esos días, entre un montón de bollos, maricas y trans que disponíamos de un espacio de encuentro y de fiesta. Creo que la aportación política más importante que está haciendo Beatriz en estos años no está en sus estupendos libros (recomiendo Testo yonqui a todo el mundo), sino en haber creado dispositivos de encuentro y de creación que dan poder y crean alianzas entre personas que viven en los márgenes del régimen heterosexual.
Pero hubo una constante a lo largo del festival que me inquietó y que llamó mi atención. La exaltación de la pareja y del amor. Elizabeth Stephens y Annie Sprinkle empezaron contándonos sus estupendos trabajos en el terreno del post porno, pero la intervención fue derivando hacia una narrativa sobre su enamoramiento y sobre sus diversas bodas en diferentes colores “celebrando el amor”; la pareja gay Massimo y Pierce, Black Sun Productions, nos contaron cómo “se enamoraron” rodando su primer porno. Maria Llopis nos contó que “ahora tiene novio y quizá se case y tenga un hijo”. Annie Sprinkle dedicó su intervención a “esa pareja maravillosa: Beatriz y Virginie”. Parte del público se deshacía ante tanto romanticismo, ternura, felicidad y Love Power. Otra parte del público se preguntaba qué hacíamos exaltando la pareja y el matrimonio en un encuentro presuntamente feminista, punk y queer.
Todo esto me dio qué pensar. Me pregunto si la retórica del amor no es sino otro discurso y otra práctica más que hemos adoptado desde el régimen heterosexual. En todo caso, es un discurso totalmente inofensivo y domesticado, algo que no molesta en absoluto al sistema patriarcal y homófobo. Por el contrario, los bollos, las maricas e incluso los trans son mucho mejor digeridos y aceptados cuando tienen pareja (“qué chicos más sanos, ya no son promiscuos”) y sobre todo cuando proclaman “su amor” (“fíjate qué majos, se quieren; son como nosotros”). Como decía Foucault, lo que molesta al poder no son las relaciones homosexuales, sino la amistad (http://www.hartza.com/fuckault.htm ). Es decir, la posibilidad de crear redes de amigos, apoyos, afectos, solidaridades, difíciles de localizar, que escapan al control social y que van más allá del modelo binario individualista o liberal: “pareja- amor- matrimonio”.
Mi impresión es que el amor sigue siendo el último bastión que nadie se atreve a franquear, a cuestionar. Se plantea como algo universal, ahistórico, intrínsecamente bueno, humano, positivo. Pero quizá no hay un amor en singular, no hay un amor sin historia, no hay amor sin relaciones de poder, de clase y de raza, quizá se puede vivir sin amor. Quizá “el amor” es más complejo de lo que suponemos.
Para mí el amor se basa en la insolidaridad. Me vinculo a una persona, de forma individual, y abandono el resto. La pareja. Dos individuos. Fin del vínculo social. La locura temporal que supone el sentimiento amoroso nos aísla del resto, o en todo caso convierte a la pareja en la prioridad: primero salvo a mi marido, luego ya veremos. Tampoco se recuerda lo cerca que está el amor del odio: cada semana muere en el Estado español una mujer a manos de su marido: “la maté porque la amaba”. La propia Elizabeth Stephens nos mostraba en el festival una foto de un pezón sujetado por una llave inglesa, y comentaba: “Es una foto del pezón de mi ex. Ahora pienso que debería haber apretado más fuerte”. Parece que la cosa acabó mal entre ellas.
El amor no tiene un original, ni es universal, es más, a mí me parece que es una noción absolutamente heterosexual, y quizá vacía. Es un código que repetimos y asumimos inconscientemente porque es el que recibimos desde las instituciones, en el cine, la televisión, la literatura, el discurso familiar, la escuela, la religión. Nada escapa al amor como valor universal. Haz el amor, no la guerra. Viva el amor. Te amo. All you need is love. Todo lo que necesita el poder para callarte la boca es el amor. Qué bonito es el amor. Millones de canciones repiten la palabra amor. Miles de películas (heteros o gays, da igual) sobre el amor. Miles de parejas se casan cada día “por amor”. Dios es amor. Psicólogos, pedagogas, historiadores, sociólogas, profesoras, militantes, políticos, curas, sexólogas, periodistas, cineastas, escritoras, antropólogas, psicoanalistas, humanistas, parados, comunistas, fascistas: todos adoran el amor.
Del mismo modo que la identidad masculina o femenina se adquiere por un proceso performativo de repeticiones de códigos que nos preceden y nos determinan (Butler), aprendemos a sentir y a desarrollar afectos bajo el referente de “el amor”. Como si fueran las únicas gafas de que disponemos para ver el mundo, para sentir, para establecer vínculos, para vivir en sociedad. Todos monolingües, hablando el lenguaje universal del amor. Pero hay más lenguas, la política se escribe desde lo intraducible, desde lo incomunicable, desde códigos secretos que tenemos que inventarnos. Babel contra el amor. El amor nos vuelve codificables, comprensibles, integrables, normales. La subversión pasa por otro sitio: que no sepan qué idioma hablamos.
Si queremos desafiar y subvertir el orden social y sexual en que vivimos, hay que acabar con el amor. Desprenderse de esa costra babosa, almibarada y ñoña donde perecemos como moscas en la miel.
Como decía Audre Lorde: “No podemos destruir la casa del amo con las herramientas del amo”.
El amor es la herramienta del amo. Estaba escrito, pero no lo veíamos: AMOr.
Javier Sáez
sábado, 5 de julio de 2008
Reflexión
Quizás esto que diga no es nuevo, y se ha dejado caer por gente que merece ser oída por las verdades que sueltas, como Javier Sáez o Paco Vidarte (cuyo valor sigue trascendiendo más allá de su muerte), pero no por eso deja de ser necesario decirlo, seguir argumentándolo o intentar que la gente lo comprenda, porque ¿Quién lucha por salvar el planeta de desastres naturales no comprender que la tasa de mortalidad de los países en guerra es una catástrofe natural? ¿Quién lucha por equiparar sus derechos civiles ha de pasar por alto que a otros ciudadanos se les quita al clasificarles como ilegales? ¿Una mujer que lucha por acceder a un puesto de trabajo en la misma calidad que un hombre puede despreciar las peticiones salariales que le hace su asistenta, mujer y ecuatoriana? ¿Acaso el sufrir una discriminación nos da derecho a afligir otras?
Con estas palabras no quiere erigirme como Pepito Grillo ni salvador de nadie; sólo quiere que se abra un debate en todas esas macro-organizaciones que luchan por distintos aspectos para que reflexionen sobre si están realmente luchando por algo, o incluyéndose cómodamente en una estructura de por si injusta. Así que MENOS SUVENCIÓN Y MÁS ACCIÓN.
domingo, 29 de junio de 2008
Orgullo con mayúsculas
Ayer se celebró el día del orgullo de lesbianas, gays, bisexuales, y transexuales en todo el país, pero, como el don de la ubicuidad aún no me ha sido concebido, pude estar únicamente en el de la ciudad en la que vivo, Donostia. Ayer fue una fiesta reivindicativa. Y eso es lo que me quedó. Por desgracia, y cumpliendo los augurios de todos con los me relacioné, a la tarde se echó de menos mucha gente que a la noche acudió a la fiesta, pero aún y todo fue un goce, porque la música y las proclamas encontraron un son adecuado en el que ambas animaban a las otras, de tal manera que incluso debemos obviar a la pareja que se pudo en plan histérica a insultarnos desde una parada del autobús desde el boulevard. Hasta ahí bien, poca novedad. Pero hoy, dispuesto a hacer un repaso mediático a la prensa desayunando casi me atraganto con la napolitana ante semejante falta de desinformación y desconsideración con quienes ayer se lo curraron. Y no lo digo sólo por la escasa cobertura. Así que desde esta tribuna, que quizá no llegue a tantos como debiera he de actuar:
1) En todos los medios se destaca el trabajo de Gehitu ignorando a las otras dos asociaciones que existen en el territorio: EHGAM y Medeak
2) Gehitu no presidió la manifestación, en cambio sí lo hicieron EHGAM y Medeak. En cambio, Gehitu, a la que los periódicos atribuyen esto, junto a la organización de la fiesta, que no hizo, iba detrás, tras la pancarta, tras la bandera, tras la batukada, tas un montón de gente, con una pancarta gemela a la FELGT
3) Estoy cansado de que los medios de comunicación se olviden de algunos colectivos a favor de otros y les asignen tareas que ni han hecho, ni han querido hacer, como paso el año pasado con la entrevista al líder polaco de Campaign Against Homophobia, que organizaron EHGAM, Medak y la entonces existente Bost Axola.
4) Y denunció que se impongan eslóganes trabajados por otros, y me da igual señalar a Madrid que a Pernambuco, que no es cuestión de nacionalismos, en vez de entrar en un rico debate sobre que debe llevar una pancarta y salirse de la partida diciendo que llevan la suya propia. Actitud infantil que debe ser publicada y no recompensada con errores en la prensa.
5) Todo esto lo digo como antiguo militante profesional, ahora más ocasional, que ha visto como sus derechos han sido pisados por una asociación de dice defenderlos.
Este año, desde el BALS se ha propuesto luchar contra todo un sistema que genera desigualdades y no sólo poner parches. Misión suicida a la que me sumo. Gehitu, lejos de representar la verdadera lucha contra las opresiones que denuncia el Bloque, se ha alineado con ellos, molestando poco, con sus privilegios bien asegurados y en un papel horrible: se erigen los defensores de la verdad, cómoda, y atacan a quienes piensan diferente en vez de hacer un frente común contra quienes realmente nos joden y nos siguen negando ser nosotros mismos. Allá ellos, pero que sepan que enfrente siempre tendrán a la gente crítica como pepitos grillos recordando de dónde vienen, obligándoles a mirar las miserias de unas vidas negadas, de una diversidad aplastada por un sistema que acoge sólo a aquellos que se adaptan y no a quienes lo cuestionan. Por mi parte, y con el poder de las palabras de Paco Vidarte y su Ética Marica, sé lo que hacer.
viernes, 20 de junio de 2008
Secondary row in the front
El domingo vi una de esas películas que uno ve por la propia inercia de ser domingo noche, no tener mando a distancia, y por la sensación de que la cadena pública no puede programar algo tan malo; lo sé, a veces peco de ingenuo o vago, lo que prefiráis. La película en cuestión trataba de la típica animadora que una mañana despertaba convertida en un hombre mientras que su cuerpo (en la mente del hombre que le presta a ella el cuerpo) decide aprovechar el físico para seguir con sus fechorías –y es que este señor le gustaba lo ajeno. Pero además de los tópicos, que había tantos como se esperaba, y algún chiste homófobo, por desgracia, el plantel de secundarios era de los mejorcito:
- La amiga de la prota: la típica chica adolescente que se acaba de enamorar de su amiga ahora transformada en hombre, y empeñada en que le enseñe la polla. Una chica con recursos, que se ve sometida a tener un novio idiota, pero cuyas infidelidades no le importan porque es autónoma y suficiente (un rol poco empleado)
- Las demás amigas: Aunque tienen tópicos estos se desvanecen entre sus personalidades: la chica gordita y científica que acaba liada con un universitario, la chica medio coreana medio negra (y un cuarto de judía) a la que la madre, la coreana, no para de humillar en cualquier momento, con coche tuneado incluido, la amiga bruja y la pelirroja. Un auténtico plantel, vamos.
- El padre de la chica: que actúa como un baboso hablando de sexo ante el nuevo jardinero (sin saber que es su hija) pero que realmente oculta una terrible frustración por no saber cómo volver a poner a su mujer a cien
- La madre de la chica: la señora ama de casa perfecta que en realidad está tan salida que casi se tira al jardinero en la mesa de la casa (recordemos quien era este personaje)
- El hermano de la chica: ni diez años y un gusto por los pintalabios y tacones caros. Impagable la frase del padre al final, (venga, tendrás que aprender a correr con tacones si es lo que quieres llevar)
Por lo demás, un argumento sin demasiados giros, algún personaje más que merece algo de interés. En definitiva, sin estos personajes secundarios un malgasto de celuloide. Pero como se dice, una rosa es capaz de parecer más bella rodeada de estiércol.